El mercado de la seguridad física y el control de acceso en América Latina está experimentando una reconfiguración profunda, impulsada por la necesidad de sistemas más ágiles, seguros y adaptables. Según las proyecciones de HID, uno de los actores clave en la industria de la identificación, la era de las tarjetas de plástico tradicionales está cediendo rápidamente su lugar a las credenciales digitales y las soluciones biométricas avanzadas.
Esta migración no es meramente una tendencia, sino una respuesta directa a las exigencias operativas de las empresas modernas. La implementación de credenciales móviles, que permiten a los usuarios acceder a espacios utilizando su smartphone, ofrece beneficios sustanciales en términos de costos de gestión, flexibilidad y, crucialmente, seguridad. En entornos corporativos de alta rotación o complejos logísticos, la gestión remota de permisos a través de plataformas digitales simplifica procesos que históricamente dependían de la emisión física de tarjetas.
El otro pilar de esta transformación es la biometría. Si bien la huella dactilar ha sido un estándar durante años, el foco se está moviendo hacia tecnologías que ofrecen mayor conveniencia y velocidad, como el reconocimiento facial sin contacto y la autenticación multifactor (MFA) activada por el móvil. HID subraya que la integración fluida de estos métodos permite alcanzar una “experiencia de usuario sin fricción”, un factor determinante para la adopción en la región.
Para el mercado latinoamericano, donde los desafíos de seguridad son persistentes, la combinación de credenciales digitales y biometría robustecen las capas de protección. Ya no se trata solo de quién tiene la tarjeta, sino de demostrar la identidad del usuario en tiempo real. La pandemia global aceleró la demanda de soluciones sin contacto, consolidando el reconocimiento facial y las soluciones de acceso móvil como opciones preferentes en nuevos proyectos de infraestructura y modernización.
Expertos señalan que la clave del éxito en esta nueva era reside en la interoperabilidad de los sistemas. Las empresas ya no buscan soluciones aisladas, sino ecosistemas de seguridad integrados que combinen el acceso físico con el acceso lógico (IT). La digitalización del acceso, impulsada por compañías como HID, marca el camino hacia infraestructuras más inteligentes y resilientes, adaptadas a los estándares de seguridad global, un imperativo para el desarrollo empresarial en Argentina y el resto de la región.

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