Argentina da un paso fundamental en la protección de su cadena de suministro farmacéutica. La Cámara de Diputados ha puesto en marcha el debate para la creación de un Sistema Nacional de Trazabilidad de Medicamentos, una respuesta legislativa directa y necesaria a la crisis generada por el desvío y adulteración de sustancias como el fentanilo.
El sector de identificación y seguridad subraya desde hace tiempo la vulnerabilidad que representa la falta de un sistema robusto y homogéneo. Mientras que algunos segmentos de la industria ya aplican estándares de serialización, la adopción generalizada y la interconexión de datos en tiempo real sigue siendo un desafío pendiente. El objetivo central de esta nueva legislación no es solo identificar el origen, sino garantizar la autenticidad de cada envase, desde el laboratorio hasta el paciente final.
El caso del fentanilo contaminado evidenció la facilidad con la que productos ilícitos o adulterados pueden infiltrarse en circuitos legales, con consecuencias fatales. Para los expertos en identificación, la solución pasa indefectiblemente por la tecnología: la implementación obligatoria de códigos de barras bidimensionales (como Data Matrix) en cada unidad de venta es el punto de partida. Estos códigos permiten almacenar información crítica que, al ser rastreada mediante un sistema centralizado, puede alertar inmediatamente sobre cualquier intento de falsificación, desvío o robo.
Desde la perspectiva de IDNews, la aprobación de este sistema generará una demanda importante de infraestructura tecnológica. Esto incluye no solo el hardware y software para la serialización a nivel de producción, sino también la capacitación para farmacias, distribuidores y entidades de control. La tecnología RFID (Identificación por Radiofrecuencia) también podría desempeñar un rol clave en la optimización de inventarios y el control de acceso en depósitos de alta seguridad, aunque el foco inicial probablemente esté puesto en la serialización basada en códigos 2D.
El avance argentino en este campo tiene implicaciones regionales significativas. La lucha contra el mercado negro de medicamentos es un problema transfronterizo en LatAm. Si Argentina logra implementar un sistema eficaz, establecerá un modelo a seguir, elevando los estándares de seguridad y potencialmente forzando una mayor armonización regulatoria entre países vecinos para evitar que las fronteras se conviertan en el eslabón más débil de la cadena de suministro continental.

Leave a Reply